Me han trastornado y lo único que han sabido hacer es empeorar mis ganas de seguir diseñando, sigo, quiero y deseo diseñar, quiero tener mi propia marca de ropa, aunque mis aspiraciones bajan y suben y me conformo con trabajar para cualquier marca diseñando, solo quiero demostrar que valgo y que merece la pena intentarlo.
El año pasado acabé mi blog con una frase; No te des por vencido ni aún vencido.
En esa última entrada comentaba como una mujer si interesó por mis diseños y quería que trabajáramos juntos, o como un hombre, tras varias reuniones, había decidido invertir 40.000 euros y lo que hacía. Muchas promesas y palabras que nunca llegué a ver, pero eso no son hombres, son cobardes cegados por su propia agonía en el ansia de llegar a ser algo que nunca podrán. Las palabras se cumplen y los hombres no rompen pactos. Los verdaderos hombres no necesitan firmar papeles, un apretón de manos debería ser suficiente para confiar el uno en el otro, pero para mi no fue así.
Vuelvo a decir que he fracasado en lo que me propuse, en mi intento de luchas por lo que de verdad quería, me acomodé. No voy a decir que fue culpa mía, aunque si que lo fue. Todo cuesta mas dinero y esfuerzo del que uno se imagina y aún mas cuando tienes que luchar tú solo por ese sueño, es mas fácil si el empeño lo ponen dos personas que trabajan juntas, pero como sigo diciendo, yo no puedo culpar a alguien que no sea yo mismo, yo me rendí, yo bajé los brazos aún sabiendo que no tenía nada hecho, pero creyendo que todo estaba hecho... Alguien quería que diseñara ropa para ella, otro quería invertir en mi trabajo... y todos cayeron en saco roto hacía un pozo del que no hay salida.
Cuando no hay mas esperanza que la que has perdido en tu batalla no hay nada a lo que agarrarse, ese es el dolor inmenso del fracaso y la decepción, de saber que ni las mejores palabras de ánimo son capaces de levantarte, porque solo tú sabes de verdad a que sabe esa derrota que nunca, ni de lejos, pudo ser una victoria.
Ahora levántate, coge ese lápiz con el que diseñas, con el que ganaste ese concurso para ir a Cibeles, coge esas hojas de papel en las que solo tu puedes imprimir tu sello de calidad y elegancia. Ahora hazlo, demuestra quien eres y de que eres capaz. Haz que el mundo entero crea en ti, dale a este mundo esa pizca de esperanza que necesitan para soñar. Luchar no basta, ahora... amigo mío, tienes que ser el mejor.
Solo disparan por fuera... pero no me hieren por dentro. Han exacerbado mi amor por el diseño en un intento de destruirme sin ninguna fortuna. Vosotros, que me miráis con envidia y recelo... oh, esto no ha hecho mas que empezar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario